A más de diez años vista de la publicación de la obra de P. Descola y G. Pálsson “Naturaleza y Sociedad: Perspectivas Antropológicas” la Revista de Dialectología y Tradiciones Populares publica en su vol. 64(1) un número especial dedicado al tema “Naturaleza y cultura: Nuevas perspectivas antropológicas”, editado por Pedro Tomé, y de acceso gratuito en PDF.
Seguro que puede ser de interés para aquellas personas interesadas en cuestiones como las políticas de la naturaleza y la ecología política. A ese respecto a vista de pájaro me han llamado especialmente la atención los artículos de B. Santamarina “De parques y naturalezas. Enunciados, cimientos y dispositivos” -que también publicó recientemente un artículo en AIBR 3(2), titulado “Antropología y medio ambiente. Revisión de una tradición y nuevas perspectivas de análisis en la problemática ecológica“- así como dos artículos sobre las culturas del agua (M. Cátedra “El agua que cura”; Á. Valencia “Ecología, religiosidad e identidades a propósito del agua”).
Asimismo hay algunos otros artículos que tratan sobre las relaciones entre naturaleza-biología-animalidad y el problema de la excepcionalidad humana a través de la cultura, que parecen de interés, así como numerosos artículos sobre cosmologías y prácticas de lo natural en diferentes grupos humanos.
Un poco de promoción de un libro que pone a debatir diferentes posturas sobre la agencia, entre ellas la ANT, en el marco de una reflexión sobre el constructivismo y la psicología
¿Dónde reside la acción? Agencia, Constructivismo, Psicología, que hemos editado José Carlos Loredo, Tomás Sánchez Criado y Daniel López
ISBN: 978-84-362-5891-2
Nº páginas: 326
Año de Edición: 2009
Editorial: UNED
P.V.P.: 16 €
Para adquirirlo: https://serviweb.uned.es/publicaciones/
Resumen:
El punto de partida de esta compilación es una pregunta que podría
parecer muy simple: ¿quién o qué actúa? Aquí ofrecemos ejemplos de
diferentes puntos de vista acerca de dónde reside la acción. A todos
ellos los atraviesa una tensión entre aquellos que situarían la
agencia en un lugar definido (el organismo, el discurso, los
artefactos) y aquellos que la piensan como algo distribuido y
compartido por diferentes entidades en cooperación.
Esta compilación cuenta con las aportaciones de Mª Pilar Aivar
Rodríguez, José Antonio Castorina, Miquel Domènech i Argemi, José
Enrique Ema López, Tomás Ramón Fernández Rodríguez, Gavin Kendall,
Daniel López Gómez, Belén Jiménez Alonso, Mike Michael, Celia L.
Moore, José Carlos Loredo Narciandi, Alberto Rosa Rivero, Tomás
Sánchez-Criado, José Carlos Sánchez González, Francisco Tirado Serrano
y David Travieso García.
Nunca es demasiado tarde.
El 26 y 27 de noviembre se organizó un workshop en el IN3, Universitat Oberta de Catalunya, titulado Innovative Health Technologies: health systems in transition en el que se expusieron diferentes trabajos de investigación realizados por investigadores del SATSU, de la Universidad de York, Oxford, Brighton y la propia UOC. Aquí podéis consultar el programa concreto con los abstracts y una breve descripción de los asistentes. A pesar de la diversidad temática, desde trabajos sobre bancos de sangre de cordón al consumo de información médica a través de internet, se puso de manifiesto la utilidad de los enfoques STS para analizar de manera crítica el desarrollo de las e-health technologies.
Además de esto me gustaría destacar tres ponencias que resultaron bastante interesantes.
La primera de ellas, titulada Private medical care and the Web era de Mariann Hardey y se centraba en el estudio del therapeutic-well-being tourism, donde el placer del turismo van de la mano de la búsqueda de una mejora en los tratamientos médicos. Fundamentalmente, se centraba en cuatro aspectos : los efectos de individualización, la elección de tratamientos, como algo que emerge a partir de la obligación de estar informado, los paquetes de viajes que incluyen todos estos aspectos y la posibilidad de disfrutar de un tratamiento que en otros paises puede ser ilegal o que requiere una larga espera. El estudio se centraba en el papel que tiene la información de Internet en la toma de decisiones.
Por otro lado, la charla de Darren Reed, Performativity of Data, fue bastante sugerente. Darren estaba interesado en la performatividad de los datos. Puso ejemplos relacionados con la teleasistencia/telemedicina, con el Wii fit, con la recogida de datos médicos a través del iphone, y con la geolocalizacion de autobuses y el display de información en tiempo real en las paradas. En todos ellos, la información adquiere diferentes formas y articula diferentes actores. Proponía hacer una suerte de biografía de los diferentes formas que adquiere la información en un determinado caso, qué actores articulaba y que decisiones habilitaba/inhabilitaba.
Y por último la charla de Michael Hardey, Consuming professions: user-review websites and health services, en las que analizaba la emergencia de webs dedicadas a la valoración/puntuación de los médicos, al estilo de Tripadvisory, por ejemplo. Un ejemplo es éste: www.Iwantgreatcare.com. A través de una etnografía virtual de estas webs, se interesaba por cuatro aspectos: el papel de la reputación y cómo ésta se define, el impacto de estas webs en la relación experto-profano, el papel que están jugando esta reputación para los profesionales y para los policy-makers y la emergencia del Consumer Content Industry
La revista Inflexions publicó recientemente su número 3, titulado ‘Micropolitics: Exploring ethico-aesthetics’, donde se incluyen entrevistas a Brian Massumi, Maurizio Lazzarato, Bruno Latour o Isabelle Stengers, entre otros…
En esta página podéis ver el vídeo de la reconstrucción de los debates entre E. Durkheim y G. Tarde, realizada por Bruno Karsenti y Bruno Latour
Además, hay una versión del texto en inglés disponible aquí
Hace unos días se colgó un interesante post que mostraba el aire de familiaridad que existe entre la noción de actor-red y el concepto de dispositivo. Entre otras cosas, esa entrada mostraba la enorme influencia que ha tenido la obra de Michel Foucault en el pensamiento social contemporáneo. No obstante, considero que para apreciar con mayor calado tales similitudes resulta importante valorar las enormes diferencias que separan a ambas aportaciones. Entiendo que se abren tres enormes abismos entre la noción de dispositivo y la de actor-red. El primero tiene que ver con la historia, el segundo con el poder y el tercero con el acontecimiento.
1) Como nos recuerda el propio Foucault, la noción de dispositivo deriva, en buena medida, de la idea de episteme que manejó en la etapa que se preocupó por el saber. De hecho, a la luz del segundo concepto acabó redefiniendo el primero. Así, nos recuerda que “lo que yo llamo dispositivo es un caso mucho más general que la episteme. O, más bien, la episteme es un dispositivo especialmente discursivo, a diferencia del dispositivo que es discursivo y no discursivo” (Foucault). Pues bien, Agamben, a su vez, sostiene que la noción de dispositivo (y su precursora la episteme) provienen de la lectura que uno de los maestros de Foucault, Jean Hyppolite, realizó de la obra de Hegel. Más concretamente, de la noción de positividad, que según Hyppolite es el nombre que Hegel otorga a la dimensión histórica, con todo su contenido de reglas, rituales e instituciones impuestas a los individuos por un poder externo, y que será interiorizado en los sistemas de creencias y sentimientos que desarrollan los ciudadanos e individuos. En ese sentido, Foucault estaría estableciendo una relación similar a la de Hegel entre los individuos y la historia, entendiendo que este último término haría referencia al conjunto de instituciones, procesos de subjetivación y reglas en que se concretan las relaciones de poder. Efectivamente, la noción de dispositivo se vincula directamente con la historia, la emergencia de cada dispositivo supone un corte o acontecimiento histórico, y su análisis es fundamental en la reflexión sobre la ontología del presente. Y como es ampliamente sabido, la genealogía es la herramienta de análisis histórico que permite desvelar la emergencia de los dispositivos.
Tal cosa no sucede con la noción de actor-red. De alguna manera, su definición es más básica que la de dispositivo puesto que será en la actividad de éste que se definirán tanto las coordenadas temporales como espaciales. Los actores-red exhiben madejas de puros vínculos y tanto su fragilidad como permanente transformación molecular hace difícil equipararlos a un corte o emergencia histórica.
2) La noción de dispositivo está íntimamente vinculada a la noción de poder. Su uso aparece en la obra de Foucault a mediados de los años setenta cuando empieza a interesarse por el gobierno de los hombres y mujeres. Así, Foucault escribe que: “por dispositivo, entiende una especie –digamos- de formación que tuvo por función mayor responderá a una emergencia en un determinado momento. El dispositivo tiene pues una función estratégica dominante… El dispositivo está siempre inscrito en un juego de poder”.
Por tanto, es cierto, como queda claro en el post que precede a éste, que la noción de dispositivo remite a un espacio topológico, un espacio que se define tanto por la posición que ocupan los elementos que se distribuyen en él como por las funciones de dichos elementos, y que refiere una multiplicidad de elementos que en forma de réseau estructuran un espacio determinado. Pero no es menos cierto que este esquema es resultando y refleja un determinado juego o relaciones de poder configurado históricamente. De hecho, la noción de dispositivo en Foucault es el mecanismo de inteligibilidad que permite explicar cómo se relacionan el saber y el poder, cómo se establece la dispersión del poder a través de múltiples dispositivos por todo el tejido social y, por último, cómo este autor describe la producción de modos de subjetivación a partir de ciertas técnicas.
Cuando Deleuze intentó definir la noción de dispositivo rindiendo homenaje a Foucault estableció cuatro líneas principales como definitorias del conjunto de líneas que conformaría un dispositivo: a) líneas de visibilidad (hacen ver, establecen regímenes de luz); b) líneas de enunciación (hacen hablar, establecen regímenes de enunciación); c) líneas de fuerza (regulan el tipo de relaciones que se dan en un dispositivo); líneas de subjetivación (refieren las condiciones en las que se genera subjetividad). Mientras que la noción de episteme sólo recoge las dos primeras, la idea de dispositivo abarca las cuatro y aporta las dos últimas como novedad. Es decir, propone una íntima conexión con la noción de poder.
Tal cosa no sucede con la noción de actor-red. De hecho, Latour, explícitamente, en su libro Reassembling the Social rechaza la noción de poder como elemento fundamental en las explicaciones sociales. Las relaciones de poder cristalizan y se explican gracias al devenir del actor-red, pero no viceversa.
3) Me gustaría recordar unas palabras que escribe Latour en las últimas páginas de la Esperanza de Pandora: “ No, no hay objeto, no hay sujeto, no hay contradicción, no hay Aufhebung, no hay dominio, no hay recapitulación, no hay espíritu, no hay alienación. Pero sí hay acontecimientos. Yo nunca actúo; siempre me veo ligeramente sorprendido por lo que hago. Lo que actúa a través de mí también se ve sorprendido por lo que yo hago, por encontrar de pronto la oportunidad de mutar, de cambiar y de bifurcar, la oportunidad que yo mismo y mis circunstancias somos capaces de ofrecer a lo que ha sido invitado, recobrado, bienvenido” Aquí tenemos magníficamente resumida una de las grandes propuestas de la teoría del actor-red, considerar que, en última instancia, los componentes de un actor-red, los actantes, son meros aconteceres. De hecho, el propio actor-red puede considerarse un simple acontecimiento que deberá buscar las condiciones de su estabilización o quedará condenado a la transformación.
No sucede exactamente lo mismo con la noción de dispositivo. En la obra de Foucault es posible detectar dos significados para la noción de acontecimiento. Uno aparece en libros como Seguridad, territorio y población o Nacimiento de la biopolítica. En ellos, la noción se equipara con la de novedad y aparece prácticamente como sinónimo de este término. Otro se rastrea en épocas tempranas de su pensamiento, en obras como Theatrum Philosophicum o el orden del discurso. Pues bien, en éstas, el acontecimiento se conceptualiza como lo que posibilita el discurso y permite el enunciado. Así, escribe: “no ir del discurso hacia su núcleo interior y oculto, hacia el corazón de un pensamiento o de una significación que se manifestaría en él; sino, a partir del discurso mismo, de su aparición y de su regularidad, ir hacia sus condiciones externas de posibilidad, hacia lo que le da motivo a la serie aleatoria de esos acontecimientos y que fija sus límites”
El acontecimiento es el efecto o la diagonal de una dispersión material y semiótica. Representa una novedad o emergencia que pauta un devenir histórico. Dicho con otras palabras, se puede entender que en la obra de Foucault la aparición de un dispositivo es un acontecimiento, el acontecimiento. Esa diagonal que cruza diferentes discursos, instituciones, reglas, etc. y que las agrupa en una totalidad que resuena en una misma dirección. La diferencia con la noción de actor-red es importante. Mientras que prácticamente todo en el actor-red es un acontecimiento, sus partes y la totalidad resultante, en la noción de dispositivo tenemos que sólo éste, en tanto que atmósfera inmaterial que conecta otras entidades consolidadas históricamente, estables y cristalizadas, merece el estatus de acontecer.
Quería compartir con vosotros una reflexión sobre los parecidos entre la ANT y la geneología de Foucault.
Foucault sostenía que las instituciones no son los fundamentos fundantes del orden social sino más bien los medios operatorios del poder. Estudió las prisiones, las escuelas, los psiquiátricos o los hospitales como si en su presente pudieran ser de otra manera, analizando minuciosamente las operaciones materiales que las sustentaban (ya fueran discursivas o no discursivas) y que les conferían su forma concreta.
“Ya no creo que la noción de institución sea muy satisfactoria. Según mi criterio, oculta cierta cantidad de peligros, porque a partir del momento en que se habla de institución se habla, en el fondo, a la vez de individuos y de colectividad, ya se descuenta la existencia del individuo, la colectividad y las reglas que los gobiernan y, por ende, se pueden meter ahí adentro todos los discursos psicológicos o sociológicos. (…) Lo importante (…) no son las regularidades institucionales, sino, mucho más, las disposiciones de poder, las redes, las corrientes, los relevos, los puntos de apoyo, las diferencias de potencial que caracterizan una forma de poder y que son creo, precisamente constitutivos a la vez del individuo y de la colectividad.” (Foucault, 2005, p. 16)
Pues bien, creo que Foucault y la ANT comparten algo esencial: una postura agnóstica frente a la tecnología, las instituciones, el espacio y los sujetos. La Teoría del Actor-Red es una caja de herramientas, en el mismo sentido que Foucault definió su propio método. Se trata de un arsenal conceptual que permite abrir los objetos y mostrar sus continuidades y discontinuidades, es decir, su composición heterogénea. Esto se hace evidente en si comparamos sus respectivas herramientas conceptuales: la noción de actor-red en el caso de la ANT y la noción de dispositivo en el caso de Foucault.
Como dice Callon (1992), “[un actor-red] no es reducible ni a un simple actor ni a una red. (…) Un actor-red es, simultáneamente, un actor cuya actividad consiste en entrelazar elementos heterogéneos y una red que es capaz de redefinir y transformar aquello de lo que está hecha “ (Callon, 1992, p. 156).
Esta definición nos retrotrae a la genealogía del poder de Michel Foucault y su concepto de dispositivo. Dispositivo designa un modo de vinculación entre elementos heterogéneos.
“Es, en primer lugar, un conjunto resueltamente heterogéneo que incluye discursos, instituciones, instalaciones arquitectónicas, decisiones reglamentarias, leyes, medidas administrativas, enunciados científicos, proposiciones filosóficas, morales, filantrópicas, brevemente, lo dicho y también lo no-dicho, éstos son los elementos del dispositivo. El dispositivo mismo es la red que se establece entre estos elementos” (Foucault, 1985).
Y por otro lado, un dispositivo es un ejercicio de poder que trata de definir el funcionamiento de ese entramado así como la naturaleza de sus elementos. Es la inscripción de un plan. “El dispositivo tiene pues una función estratégica dominante…. El dispositivo está siempre inscripto en un juego de poder” (Foucault, et al., 1985). En este sentido, el dispositivo remite a un conjunto de micro-prácticas y materialidadades diseminados y al mismo tiempo a la generación de un diagrama inmanente que los selecciona y los dispone de un determinado modo –ver Deleuze (2004, pp. 12-13) .
Ambos conceptos son herramientas para pensar de forma no-esencialista, poniendo en primer plano la heterogeneidad y la performatividad. De hecho, Law (1994) declara abiertamente la deuda de la ANT con Foucault: “Una vez cada poco años me encuentro con que estoy leyendo un libro que va a marcar y dar forma a la manera en que practico la sociología. Vigilar y Castigar de Michel Foucault es uno de esos libros (…) sus lecciones acerca de la continuidad de estructura y agencia, la formación de agencia, la naturaleza material de lo social, y el carácter ubicuo del poder, han permanecido conmigo consistentemente desde entonces. Por ello el presente libro hubiera sido imposible sin los escritos de Foucault. Y, en particular, hubiera sido imposible sin sus análisis de lo que yo llamo modos de ordenar” (Law, 1994, p. 105). Ahora bien, me pregunto si tienen el mismo alcance y si sirven o pueden servir a propósitos semejantes tanto en lo político como en lo analítico…
SATSU (University of York) Celebratory Invited Lecture Series 2009-2010
Como celebración del 21º aniversario de la creación del SATSU (Science And Technology Studies Unit) de la Universidad de York celebran unos seminarios, que van a colgar en su web:
“SATSU have joined forces with the Social Informatics Research Unit (also based in the Department) because of our growing shared interests and research projects, making for a much larger critical mass of researchers here at York working on new technologies, science and culture.
To celebrate these developments and the fact that the Unit is 21 years old this year we are inviting two internationally-recognised experts each term who have made major contributions to the three core themes of the unit – the sociology of the biosciences, social informatics and regulation and governance – to give a paper relating to their work and provide the basis for subsequent discussion. Each session would be followed by a drinks reception. Back at Wentworth Common Room (W/135)”.
Otro de los ámbitos donde este tipo de aproximaciones están haciéndose importantes es en el de los estudios sobre la “arquitectura” (no ya sólo el diseño del espacio urbano en términos más generales, sobre lo que hay un lista de distribución). Parece que Albena Yaneva es la persona que más se está dando a conocer en este ámbito.
Os dejo algunos links a publicaciones por si queréis echar un vistazo:
- Yaneva, A. (2008). The Making of a Building: A Pragmatist Approach to Architecture, Oxford: Peter Lang AG.
- Yaneva, A. (2009). Making the social hold: Towards an actor-network theory of design. Design and Culture, 1(2): 273-288.
- Latour, B. & Yaneva, A. (2008). Give me a Gun and I will Make All Buildings Move: An ANT’s View of Architecture. In R. Geiser (ed.), Explorations in Architecture: Teaching, Design, Research [pp. 80-89]. Basel: Birkhäuser.
En el ámbito español Fabián Muniesa y Emilio Luque llevan ya algún tiempo colaborando con la Escuela de Arquitectura Superior de la Universidad Politécnica de Madrid
En AIBR se publicó un artículo de ellos: